Un proyecto de A10A
Aún faltaba algún detalle, el cementerio de vinos estaba vacío y algún que otro remate, pero Ander, el arquitecto, tenía claro que las fotografías había que hacerlas mientras el otoño se mantuviera vivo en sus cepas. Al conocer la ubicación lo entendí, qué acertado estuvo!
Como en muchas de las obras de este estudio, mi querida sierra de Cantabria velaba por el día y por su luz.