La reforma de un piso. Adaptar espacios a necesidades, un verdadero arte.
Son muchas las veces, que visito las obras cuando no se han empezado. Son fotografías de proceso y le llamo el “antes” y es que me maravilla descubrir cómo de un piso vivido por unas personas, hecho su hogar durante mucho tiempo, con una esencia que de tan habitada ya es intransferible, hacen otro. Pero no otro cualquiera, no hablamos de una fábrica de pisos, hablamos de personas dedicadas a crear proyectos de vida. Profesionales poniendo su visión de los espacios a merced de la empatía con los nuevos inquilinos. Y así, con distribución, ideas y materiales, crean un nuevo hogar, dispuesto para almacenar nuevos recuerdos.
En ocasiones, el fin de obra que visito para fotografiar, está amueblado por completo, otras veces, únicamente cocina y baños, como en este caso. Para darle algo de vida, colocamos alguna planta y algún detalle, pero la finalidad es que se vea la distribución, los materiales, la iluminación y la esencia.